
Recuerdo uno de los libros que me recomendaron cuando comencé a estudiar los temas arcanos, la verdad es que estaba aún demasiado verde para comprenderlo y quedó algo más de un año condenado al olvido en una estantería de mi librería.
Un buen día por una serie de acontecimientos que te van pasando en la vida, caí en la cuenta de que tenía ese libro y me sumergí en su lectura, no voy a recomendarlo pues resulta algo pesado y la verdad es que no trata el tema específico de la wicca, pero en mi caso me sirvió para evolucionar y tratar temas que no había visto desde la perspectiva correcta, cada cual sigue su camino y el mio pasó por ahí, lo cual no quiere decir que ese mismo camino sea el tuyo.
El libro en cuestión se llamaba Magia en Teoría y Práctica de Franz Bardon y trataba la iniciación en el hermetismo, ya digo que era algo complicado si no se conocían términos de magia ceremonial, cábala y no era un sistema tan amable e intuitivo como la wicca.
Aún así saqué conclusiones interesantes que extrapolar a mi sendero iniciático, y hubo una que me valió muchísimo en mi desarrollo y era el hecho de que en cualquier tradición mágica el primer paso que se persigue es el conocimiento exacto de uno mismo.
La introspección es muy importante para el desarrollo personal, conocerte y amarte con tus defectos y virtudes, hurgar en tu interior para sacar ante tus ojos todos aquellos rasgos de tu personalidad que te hacen ser lo que eres, y te permite verte tal como los demás te ven y no como te imaginas que te ven, así puedes iniciar los cambios necesarios para potenciar aún más tus virtudes y transformar, suavizar e incluso aprovechar tus defectos.
Para ello Bardon proponía utilizar el espejo blanco y el espejo negro, estos espejos eran 2 libretas donde tras tus meditaciones, visiones y trabajos internos anotarías todo lo que te llamara la atención, el espejo blanco sería el lugar donde anotarías tus rasgos más positivos y agradables, el negro sería para todo lo contrario, ahí quedaría registrado todo lo que te provoca angustia, antipatía, todo aquello que no te resulta agradable reconocer de ti.
El blanco es relativamente fácil de crear, pues a todos nos gusta halagar nuestras virtudes, pero el negro resulta más problemático, ya que aunque sepamos y reconozcamos nuestros defectos no debemos dejar que estos nos consuman y desilusionen, no debe entristecernos vernos el rostro en el espejo negro , pues este espejo será un amigo un aliado tuyo que te ayudará a mejorar lo que no te guste pues ya sabes que el primer paso para el cambio es saber lo que hay que cambiar.
En el texto se nombraba a Sitael; el ángel de la Shem Ha-Memphoresh, regente de la tercera mansión de Aries en cuyas exhortaciones se citaba:
Debéis aprender de vuestros adversarios. En ellos encontraréis siempre los más adecuados Maestros. Ellos os dirán sin contemplaciones cuáles son vuestras lagunas, vuestros fallos; os dirán si habéis sido imprudentes, presuntuosos o temerarios. En ellos no habrá doblez ni hipocresía: la verdad pura se expresará de sus labios. Sabréis así como sois en la parte oscura de vuestra esfera, ahí donde no luce jamás el resplandor de la conciencia. … Tu enemigo te ha sido dado para que puedas expulsar de tu interior ese conglomerado de cosas detestables que él expresa. Contempla hoy mismo, peregrino, los defectos de tu enemigo y extírpalos sin más tardanza de tu propio ser, porque están en ti, muy en ti, aunque pases toda una vida negándolo.
Mucho se puede sacar de estas palabras y cuanto más las lees más sacarás aún ,pero hay una que me gustaría remarcar y que resulta complicado en un comienzo de aceptar, el amor por tu enemigo, ¿como se puede amar a tu enemigo?, bueno se puede de la misma forma que debes, lo lograrás cuando veas tus defectos reflejados en los suyos, el se te ha presentado delante para darte un lección que no es fácil de asimilar, el universo te proporciona todo el alimento necesario, unas veces dulce y refrescante y otras amargo y desagradable pero necesario también.
Trata de mirarte en el espejo negro no con odio y espanto, sino con una sonrisa cómplice en la cara, agradece su ayuda pues has descubierto su secreto, el es tu amigo, tu aliado y siempre te tenderá una mano.
Mira de tener cerca a tus amigos pero aún más cerca a tus enemigos decía Sun Tzu, escritor de "El Arte de la Guerra", sonríe por tener defectos, pues sin ellos no sabríamos que es el paraíso.
Y la próxima vez que tu espejo mágico te confirme que hay alguien más guap@ que tu, siente lástima por ella y por todas las lecciones que se ha perdido por ser tan perfecto.
Espejito, espejito